Skip to content

El segundo semestre pondrá a prueba la capacidad de Colombia para sostener su crecimiento, según Solunion

El segundo semestre pondrá a prueba la capacidad de Colombia para sostener su crecimiento, según Solunion
  • La economía colombiana pasaría de crecer un 7,4 % en 2022 a cerca del 2,2 % al cierre de 2026, un cambio que plantea el desafío de recuperar dinamismo sin repetir los desequilibrios de la etapa posterior a la pandemia.
  • El 77 % del PIB colombiano depende del consumo de los hogares, por lo que la confianza de consumidores y empresas será determinante para las decisiones de consumo, inversión y crecimiento durante los próximos meses, según el último informe de Solunion Colombia.

Colombia llega al segundo semestre de 2026 con una economía que ha avanzado en la corrección de algunos de los desequilibrios acumulados después de la pandemia, pero que enfrenta un escenario en el que recuperar crecimiento será más complejo. La inflación continúa por encima de la meta del Banco de la República, las tasas de interés mantienen el costo del crédito elevado y las decisiones de inversión estarán estrechamente relacionadas con las expectativas sobre el rumbo económico.

Este es el punto de partida que analiza “La economía de Colombia en el segundo semestre de 2026: entre la estabilidad macroeconómica y los retos del crecimiento”, el último informe elaborado por Solunion Colombia, que revisa aspectos como la evolución del PIB, la inflación, las tasas de interés o la tasa de cambio y el desempleo, y que plantea los principales desafíos para la nueva administración.

Crecimiento, inflación y tasas de interés

Uno de los retos centrales estará en lograr una mayor expansión económica sin generar nuevamente presiones sobre los precios. Colombia recibió en 2022 una economía creciendo al 7,4 %, impulsada por el fuerte rebote posterior a la pandemia, pero ese dinamismo convivía con una inflación superior al 10 %, tasas de interés en ascenso y una demanda interna que comenzaba a mostrar señales de agotamiento. Para 2026, el crecimiento se situaría cerca del 2,2 %, indica Solunion en su reporte.

La inflación, aunque ha disminuido de manera importante frente al 10,2 % registrado al inicio del periodo analizado, todavía estaría alrededor del 5,8 % a cierre de mayo de 2026, por encima de la meta del Banco de la República. El informe advierte que buena parte del proceso de desinflación ya se ha producido mediante la política monetaria, por lo que el margen para continuar reduciendo los precios será más limitado.

Las tasas de interés serán otro factor determinante para el segundo semestre. El informe señala que la tasa de intervención podría terminar alrededor del 11,3 %, todavía por encima del nivel recibido en 2022. En este panorama, una reducción gradual de las tasas será importante para favorecer nuevamente el crédito, el consumo y la inversión privada, aunque el Banco de la República deberá mantener una postura prudente frente al riesgo de una inflación más persistente.

Empleo, confianza y decisiones de inversión

El mercado laboral ofrece una señal más favorable: la tasa de desempleo pasó del 11 % al 8,8 %. Sin embargo, el estudio de Solunion plantea una segunda lectura sobre este resultado. Seis de cada diez nuevos empleos corresponden a trabajadores por cuenta propia y la tasa de autoempleo en Colombia se acerca al 47 % de la población ocupada. El desafío para los próximos años será, por tanto, que la generación de empleo avance también hacia una mayor formalidad y productividad.

De esta manera, la confianza adquiere un peso particular. Al depender aproximadamente el 77 % del PIB del consumo de los hogares, los cambios en las expectativas pueden tener efectos importantes sobre la actividad económica. Una percepción favorable sobre la estabilidad, la inversión y las reglas de juego puede traducirse en mayores decisiones de consumo e inversión; por el contrario, un deterioro de la confianza puede limitar ese impulso.

“El desempeño económico responde a varios factores y actores. Los ciclos internacionales, las instituciones económicas y la confianza de hogares y empresas suelen ser elementos tan relevantes como las decisiones de política pública”, explica José Miguel Duque, Jefe de Información de Solunion Colombia.

De cara al segundo semestre, el reto estará entonces en convertir las expectativas en actividad económica real. El apogeo de la confianza empresarial y la reactivación de proyectos de inversión en infraestructura, construcción, energía y minería aparecen como posibles motores de crecimiento, siempre acompañados por seguridad jurídica, estabilidad institucional y sostenibilidad de largo plazo.

La economía colombiana entra así en una etapa en la que crecer más será importante, pero hacerlo de manera sostenible será aún más determinante. El comportamiento de los hogares, las empresas, las instituciones y los mercados internacionales terminará definiendo cuánto de las expectativas actuales puede convertirse en crecimiento durante los próximos meses.

Actualidad Solunion

¿Quieres más información?
Subscríbete a la newsletter

Últimas noticias

×