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El Mundial de fútbol impulsará el consumo y el empleo en Colombia

Solunion Colombia informa que el Mundial de fútbol impulsará el consumo y el empleo en Colombia
  • Cada partido de la selección colombiana podría movilizar alrededor de COP 60.000 millones en consumo, evidenciando el impacto directo que tiene el Mundial sobre la dinámica económica del país, según Solunion.
  • En años mundialistas, sectores clave como el comercio y los servicios impulsan el crecimiento del PIB, como ya ocurrió en 2014, cuando la economía colombiana creció 4,6% en un entorno de alto consumo y confianza.

El Mundial no solo se juega en la cancha. En Colombia, cada participación de la selección activa un efecto que se traslada a la economía: aumenta el consumo, se dinamiza el empleo y varios sectores registran picos de actividad impulsados por la emoción colectiva. Un fenómeno que, aunque temporal, incide directamente en el comportamiento del mercado.

De acuerdo con el informe “Cuando juega la Selección, se mueve la economía: el efecto del Mundial en Colombia”, elaborado por Solunion Colombia, la compañía de seguros de crédito, de cumplimiento y de servicios asociados la gestión del riesgo comercial, el torneo de 2026 podría volver a activar este ciclo, con impactos en el crecimiento, el consumo y la dinámica de sectores relevantes.

Consumo y empleo al alza durante la temporada mundialista

Durante los periodos de competencia, la economía local entra en una fase de mayor dinamismo impulsada por el consumo. En los días de partido, el gasto en alimentos, bebidas, tecnología y entretenimiento registra incrementos significativos, al punto de que cada encuentro de la selección colombiana podría movilizar alrededor de COP 60.000 millones.

Este comportamiento se refleja con fuerza en sectores como gastronomía y comercio, donde las ventas pueden aumentar hasta un 60% durante las jornadas de partido. A la par, se genera un efecto directo sobre el empleo: bares, restaurantes, comercios y operadores logísticos refuerzan sus equipos, mientras que cerca de 450.000 tiendas de barrio encuentran en este momento una oportunidad para incrementar sus ingresos, con alzas cercanas al 30% en ventas.

Un impulso que también exige gestión del riesgo

El incremento en la demanda viene acompañado de una expansión del crédito entre empresas, elevando la exposición financiera en periodos muy cortos.

El contexto macroeconómico añade presión a esta dinámica. Para 2026, se proyecta un crecimiento económico cercano al 2,2%, en un escenario de inflación que se mantendría entre 5% y 6,4%, aún por encima del rango objetivo. En este panorama, el impulso del consumo tiende a superponerse temporalmente a condiciones financieras restrictivas, lo que puede generar tensiones en la liquidez una vez finaliza el evento.

Crecer sin comprometer la estabilidad

El reto, entonces, no solo se enfoca únicamente en capitalizar el pico de demanda, sino en sostener la calidad de la cartera en la fase posterior. La evidencia lo respalda: la ausencia de Colombia en el Mundial de 2022 significó que cerca de COP 3 billones dejaran de circular en la economía, afectando directamente a sectores que dependen de estos ciclos de consumo.

“El aumento de ventas también eleva la exposición al crédito en poco tiempo, lo que exige una gestión más rigurosa para evitar tensiones posteriores en la cartera”, señala Marco Restrepo, Analista de Información de Solunion Colombia.

Precisamente en esa fase posterior es donde se define el resultado real de este tipo de ciclos. Entender qué pasó durante el pico, cómo quedó la cartera y qué señales anticipan posibles tensiones se vuelve clave para tomar decisiones a tiempo. En ese proceso, Solunion acompaña a las empresas con análisis de cartera y una visión prospectiva que permite ajustar condiciones comerciales y sostener el crecimiento sin comprometer la liquidez.

Actualidad Solunion

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